UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRES DE FEBRERO
HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA ANTIGÜEDAD
HIPÓCRATES
EL FIN DE LA MEDICINA MÁGICA
Prof. Lic. Victorino Prado
RESUMEN
El presente trabajo tiene por objeto, enunciar cómo en el siglo V a.C., un griego llamado Hipócrates, cambió el concepto del arte de curar.
Visto el fenómeno desde las vigentes concepciones epistemológicas, se podría afirmar que la medicina hipocrática fue un auténtico cambio de paradigma en el ejercicio del acto médico.
Hasta Hipócrates, la medicina y el monopolio de su conocimiento, estuvo en manos de los cleros locales, tanto para los egipcios, sumerios, acadios, hititas y otras culturas de la antigüedad en el Cercano Oriente, así como en las culturas euroasiáticas de dorios, jónicos, espartanos y otros, concebían la medicina como un acto mágico.
Hipócrates dejó de lado lo sobrenatural como causa de las enfermedades y las ubicó en el rango de los fenómenos naturales, de la fisiología y del mundo material que rodea al hombre. Este cambio de estrategia en la lucha contra las enfermedades y sus siete conceptos esenciales, marcaron el comienzo de la medicina moderna.
INTRODUCCIÓN
La nueva apreciación del acto médico impulsada y aplicada por Hipócrates, respondió a una concepción filosófica perteneciente al devenir histórico del griego, cuando pasa de la explicación mitológica acentuando cada vez más, las relaciones constante de los hechos, surge así la pregunta originaria sobre las cosas que a pesar de todo persiste a través de todos los cambios y cuál es la sustancia que permite esta permanencia.
La inicial respuesta a este problema es dado por un grupo de sabios de la ciudad de Mileto que fundamenta cual es el principio primigenio de la realidad de la que deriva todas las demás, ciertamente la realidad de todas las cosas es buscado por los naturalistas en una realidad natural pero con una visión de materia animada de donde se deriva el nombre de hilozoísmo (hyle) materia, (zoé) vida.
En Hipócrates se encuentra una lectura de la evolución desde la cosmología pasando al Hilozoísmo con la búsqueda de un principio (arché, αρχé), que fue en Tales el agua, en Anaximandro lo infinito o limitado (ápeiron) que todo lo abraza y todo lo gobierna, en Anaxímenes es el aire (αέρα) este concepto de que la sustancia cósmica era algo divino, esta idea de identificar a Dios con el más elevado concepto explicativo del mundo es luego desarrollado por Jenófanes de Colofón (570-480) a. C. quien se pronuncia en contra de la concepción antropomórfica de Dios se inclina por una visión panteísta; así llega una ontología en el marco del eleatismo con Parménides quien reparó en una faceta del pensamiento de su maestro “El universo, es decir, el ser no puede nacer ni perecer; el ser es y no puede no ser y el no ser es impensable” Estos son los denominados presocráticos que recurrieron a la physis y a la ontología para determinar una espíteme. Los socráticos, que se preguntaron ¿por las virtudes o areté del hombre en la polis?
En los orígenes de las primeras escuelas médicas en Grecia de las que alcanzaron reconocimiento es la escuela de Cos y de Cnido.
La escuela de Cos más consustanciada con la práctica y la escuela de Cnido se la consideraba más teórica.
Del mismo modo se debe considerar las escuelas de la Magna Grecia, escuela de siciliana de Empedocles, con un esquema de terapia basado en los elementos, ante la falta compensarlo, este consideraba a la sangre como sede del calor innato y la escuela pitagórica que se consideraban herederos de Alcmeón quien floreció en el siglo V en Crotona basándose en los principios pitagóricos de los opuestos, la salud en un equilibrio de fuerzas contrarias como húmedo y seco, frio y calor, así la enfermedad depende del predominio de cualquiera de las fuerzas o ausencia de una de ellas. Es el primero en sostener que el cerebro es el centro de la vida psíquica y que los nervios son los canales por la que el cerebro se pone en comunicación con los órganos sensoriales. (Lamanna, 1970)
La ciencia médica en Grecia se debatió con dos frentes por un lado la visión dogmática de las castas sacerdotales y por el otro la generalidad especulativa de los filósofos la que permitió al mismo tiempo una concepción racionalista y consecuente con la experiencia.
La medicina griega floreció en la isla de Coo en latín Cos de donde es oriundo Hipócrates nace 470 antes de C y muere en el 370 de la misma era, la medicina va a desprenderse tanto de la deducción abstracta de principios a priori y tampoco se convierte en una disciplina meramente práctica, sino en un verdadero conocimiento inductivo, conocimiento que se apropia de centenares de precisas observaciones clínicas no por una persona sino por varias generaciones de escrupulosos médicos.
Dijo el Dr. Haggard1 al respecto de “Hipócrates fue el epílogo de una concepción revolucionaria en la forma de concebir y explicar cualquier fenómeno desde lo racional" .
Multanovski2 dijo al respecto "Esto fue posible, gracias al movimiento de filósofos y pensadores griegos que revolucionaron la forma de concebir y explicaron los fenómenos de la naturaleza, abandonando lo sobrenatural y lo religioso".
PRESENTACIÓN DE
PREMISAS
Primera Premisa: Hipócrates, creador de los primeros Hospitales.
Segunda Premisa: Hipócrates, primero en expresar que la enfermedad no es producto de una maldición. Tercera Premisa: Hipócrates, primero en aplicar conceptos de Salud Pública.
Cuarta Premisa: Hipócrates, creador de la Historia Clínica.
Quinta Premisa: Hipócrates, creador del concepto médico holístico.
Sexta Premisa: Hipócrates, conocedor de la hipocondría.
Séptima Premisa: Hipócrates, creador de un código deontológico.
Primera premisa: Los Asclepíades Los Primeros Hospitales Los enfermos del mundo antiguo, si es que tenían la posibilidades de ser asistidos, esperaban al médico en sus domicilios o, eran llevados a los templos para tomar contacto con un sacerdote - médico, según la cultura a la pertenecieran. En los griegos fueron estos templos una especie de sanatorios, bellísimos edificios de piedra con peristilos sombreados, alamedas de olivos y grandes patios con fuentes, cuyas ruinas en algunos casos se conservan. En cambio la medicina hipocrática se desarrolló en los llamados Asclepíades u Hospitales de Asclepios. Eran edificios muy complejos, a saber: Recepción; Sala vestibular; Baños de agua; Comedores; Salas de internación; Parque y teatro de esparcimiento y Templo bajo la advocación de Asclepios. Cada uno de los espacios cumplía una función específica en la recuperación del paciente. Todas estas infraestructuras son la continuidad de lo que se fue dando desde tiempos más antiguos del mundo griego. Los Asclepíades son los orígenes de los hospitales.
Segunda Premisa: la enfermedad no es de origen divino Para Hipócrates la enfermedad era una manifestación del cuerpo por alteración del campo de los humores, un desequilibrio momentáneo que habría que restaurar, y no por la intromisión en el cuerpo de un espíritu maligno. En los antiguos griegos se consideraban a las heridas como algo distinto al resto de las dolencias del cuerpo, sin misterios donde se podían ver las causas y el efecto y un tratamiento práctico. De este modo se fue construyendo en la historia de la medicina griega lo que Hipócrates pone como un sistema generalizado de tratamiento de las enfermedades.
Tercera Premisa: Concepto de Salud Pública En el libro de los Aires, aguas y Lugares, expone el influjo de los climas y estaciones en la salud de los hombres y constituye una notable obra por su profundidad y exactitud en sus observaciones. Geografía del lugar de nacimiento. Clima del lugar de nacimiento. Calidad del agua. Otros ambientes por los que el paciente se desplazó. Que comió. Dónde durmió. Los escritos sobre las aguas, vientos y lugares, muestran su preocupación por relacionar al hombre y a sus patologías, como la incidencia de la naturaleza sobre la salud o la enfermedad. El concepto naturaleza (φύσης) o physis de los jonios está presente en el desarrollo de las leyes objetivas que rige el curso de las enfermedades y la relación indisoluble entre la causa y el efecto, visión que solo podía darse entre los jonios, dentro de estas ideas encontramos la de isomoira que es la idea de proporcionalidad entre los elementos fundamentales del organismo o de la naturaleza en su conjunto como el estado sano y normal, idea relacionada indiscutiblemente con la naturaleza y los principios naturales de los vientos, las aguas, y las regiones así como el de la mezcla y el de armonía; ideas cuestionable si proceden de la medicina o de la filosofía de la physis. Con este tenor de discusión se puede formular que el concepto de salud pública se funda tanto en la physis desarrollada por Hipócrates enraizada profundamente en la φύσης physis de los jonios y toda la tradición filosófica de la Grecia clásica.
Cuarta Premisa: Historia clínica En las puertas del Asclepíades y frente a la recepción, los pacientes formaban una larga hilera. En la sala vestibular eran recibidos por un médico, quien les confeccionaba una historia clínica y luego eran llevados a los baños públicos y vestidos con ropas limpias. Acto seguido tomaba contacto con el médico, quien realizaba un exhaustivo interrogatorio, en la convicción de que la enfermedad y el medio ambiente estaban íntimamente en interacción. Hipócrates hizo lo que ningún hombre había hecho antes de él, examinar al enfermo y describir sin teorizar sobre los signos y síntomas de las enfermedades solo identificaba que diferenciaba a un hombre enfermo de otro sano y la diferencia de un enfermo con otro enfermo. La gran importancia de estas confecciones de información sobre el enfermo y su enfermedad es la que llevó a recopilar los síntomas de las enfermedades, es en este mismo sentido el de recopilar datos e información, en las que se continua aún hoy y se basa los principios de la clínica. “Cuando el médico de hoy día va a visitar a un paciente, por primera vez, sigue el mismo método general que siguió Hipócrates hace 2.300 años” ; podemos así justificar el origen de las historias clínicas en la medicina occidental.
Quinta Premisa: Medicina holística Desintoxicación, distracción, autoestima
En la antigüedad el médico era médicos de sanos más que de enfermos, en la obra (Sobre un régimen de vida sano) se propone servir de guía a profanos sobre una dieta diaria apropiada a observarse, trata de la educación del profano, para impedir que su enfermedad empeore. Al paciente se le asignaba una cama en salas de dormir comunitarias. (Jaeger, 1993) Luego del baño diario, el paciente se dirigía a los comedores comunitarios, donde recibía sin distinción de patología, una abundante comida que incluía la ingesta de abundante agua con laxantes y diuréticos.
Mucho descanso para darle tiempo a los cuatro humores a buscar su equilibrio; los cuidados de la higiene versan sobre la dieta, en época de frío prescribía alimentos sólidos y poco líquido y en estaciones cálida lo contrario.
La prevención estaba de mano del gimnasta como consejero experto a quien también se lo ha considerado el precursor del médico Con estos argumentos se puede establecer un principio de medicina holística donde el individuo es tratado en su totalidad tanto el hombre sano como el enfermo, aplicándose un proceso de desintoxicación por medio de la ingesta de un régimen y la prescripción de laxantes.
La cultura física es también algo espiritual y como la armonía forma la esencia de la salud y de toda perfección física en general y lo bueno, lo justo en todos los órdenes de la vida que la pleonexia lo destruye. Quedan vestigios de la tradición medicinal griega como la ruinas del Asclepíades del teatro de Epidauro (Lindberg, 2002); esta tradición de distracción y catarsis presente en el teatro griego componía parte del tratamiento para mejorar la autoestima, es indudable que estamos ante un método medicinal holístico.
Sexta Premisa: La sugestión
Cuando la historia clínica crecía y el paciente estaba casi restablecido, Hipócrates, convencido de que si los dioses en persona auguraban salud, la cura ya estaba del todo asegurada. Concibió para que se le suministre al paciente, las últimas 48 horas antes del alta, algún alucinógeno. El paciente era llevado al templo, cuyo pasillo central era de forma caracol y espiralado. Allí bajo los efectos de la droga, alguien disfrazado de Asclepios le aseguraba que ya estaba curado. Tanto los hipocondríacos como los pacientes reales, por el método de la sugestión estaban listos para el alta.
Hasta nuestros días el simbolismo que se ha destacado en el arte de curar está presente en la medicina como en el bastón de Asclepios o Esculapio “innecesariamente benévolo”, hijo de Apolo y de la ninfa Coronis quien fue extraído por Hermes del vientre de su madre y criado por Arestanas asimismo amamantado por una cabra y entregado al centauro Quirón quien le transmitió sus conocimientos médicos. Mencionado por Homero como médico de existencia real en el siglo VII a .C. que ejerció en Tesalia sus descendientes Macao y Polidorio actuaron como médico en la guerra de Troya. De esta forma el hombre vive en un mundo dependiente de signos especiales que conforman su lenguaje, los mitos, el arte, o la religión, siendo por ello definible como un animal simbólico, en la medicina para el que está sufriendo una enfermedad acuciante estas consecuencias simbólicas socializada en un momento histórico determinado se puede entender como un hecho de sugestión. Estas consecuencias eran aprovechadas por Hipócrates al ser un observador y heredero de una tradición medica y actuar subliminalmente en la mente de sus paciente y estableciendo los primeros tratamientos de pacientes con enfermedades psicosomáticas y lo mismo como en los casos de hipocondriacos.
Séptima Premisa: Juramento Hipocrático.
El final del siglo V y el siglo IV a. C. representa en la historia de la profesión médica un momento culminante de “cotización social y espiritual” El médico como representante de una cultura especial del más elevado refinamiento metódico y la manifestación de una ética profesional en una proyección del saber sobre un fin ético de carácter práctico que inspira a un saber teórico como construcción de la vida humana, en la cual se ejemplifica este periodo antropológico de la Grecia clásica. El juramento hipocrático que debían prestar aquellos que eran aceptados para ingresar en las selectas escuelas de medicina debía mantener una solemne obligación, guardar el secreto de la doctrina. Doctrina sistematizada y transmitida por lo general de padres a hijos motivo por la que los ingresantes de otras familias eran considerados con el rango de hijo y este contraía la obligación de transmitir de ser necesario a los hijos de su maestro el arte y el método aprendido. (Jaeger, 1993) Hipócrates con su honestidad es el fundador de un paradigma ético en la medicina determinado por un empeño de claridad y sobreponer la observación directa de los hechos a la especulación, personifica el ideal de la medicina occidental desde la Grecia clásica hasta nuestros días (Haggard, 1962); Los preceptos éticos del “juramento hipocrático” constituyo a lo largo de los siglos la unidad y el fundamento de la ética médica, concepción de eticidad que ha vencido los límites temporales, culturales y religiosos.
En las últimas décadas el uso del “juramento hipocrático” modificado se ha incrementado en un 34,3% en las Escuelas de Medicina de Estados Unidos y un 33,4% en la de Canadá y al mismo tiempo disminuyo el porcentaje de escuelas que utilizan la Declaración de Ginebra, en EEUU (10,2%) y creció levemente en Canadá (7,9%) y en el Reino Unido de 27 Facultades de Medicina casi la mitad no emplea ningún texto, el 14,8% usa la Declaración de Ginebra y el 11,1% emplea el “juramento hipocrático”, mientras el resto se valen de otra fórmulas en un 25,9%.
En la actualidad según informe de (AFACIMERA) en la Argentina, diez emplean alguna fórmula del juramento, cuatro todavía no tienen promociones de graduados y tres carecen de carrera de Medicina, en conclusión este antiguo juramento construido desde la ética de Hipócrates aún tiene vigencia en diferentes ámbitos académicos.
Juramento Hipocrático "Juro por Apolo el Médico y Esculpió por Hygeia y Panacea y por todos los dioses y diosas, poniéndolos de jueces, que éste mi juramento será cumplido hasta donde tengo poder y discernimiento. A aquel quien me enseñó este arte, le estimaré lo mismo que a mis padres; él participará de mi mantenimiento y si lo desea participará de mis bienes. Consideraré su descendencia como mis hermanos, enseñándoles este arte sin cobrarles nada, si ellos desean aprenderlo. Instruiré por concepto, por discurso y en todas las otras formas, a mis hijos, a los hijos del que me enseñó a mí y a los discípulos unidos por juramento y estipulación, de acuerdo con la ley médica, y no a otras personas. Llevaré adelante ese régimen, el cual de acuerdo con mi poder y discernimiento será en beneficio de los enfermos y les apartará del prejuicio y el terror. A nadie daré una droga mortal aún cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer supositorios destructores; mantendré mi vida y mi arte alejado de la culpa. No operaré a nadie por cálculos, dejando el camino a los que trabajan en esa práctica. A cualesquier cosa que entre, iré por el beneficio de los enfermos, obteniéndome de todo error voluntario y corrupción, y de la lasciva con las mujeres u hombres libres o esclavos. Guardaré silencio sobre todo aquello que en mi profesión, o fuera de ella, oiga o vea en la vida de los hombres que no deban ser público, manteniendo estas cosas de manera que no se pueda hablar de ellas. Ahora, si cumplo este juramento y no lo quebranto, que los frutos de la vida y el arte sean míos, que sea siempre honrado por todos los hombres y que lo contrario me ocurra si lo quebranto y soy perjuro."
CONCLUSIÓN
FIGURA 1
BIBLIOGRAFÍA
Los Inicios de la Ciencia Occidental. Limberg C, David. Bs As, año: 2002 Editorial Paidós.
Metafísica. Aristóteles. México 1996, Edit. Porrúa,Estudio Introductivo. Paideia. Werner Jaeger. Buenos Aires 1993. Editorial Fondo de Cultura Económica. Las etapas de la Medicina. Fauvet. J. 1era ed. Barcelona; editorial Surco. 1946 Historia de la Medicina. Multanovski M. La Habana: Academia de Ciencias de Cuba. 1967 Del empirismo hacia la razón. Mousson L. París: Devambez. 1921
El médico en la historia. Haggard H. 4ta ed. Buenos Aires: Editorial Sudamericana. 1952 http://www.me.gov.ar/efeme/medico/juramento.html
Revista Volumen n° 58 Departamento de Graduados UNLAP Facultad de Ciencias Medicas 2011
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